Hola me llamo Macarena, tengo 12 años y les voy a contar mi experiencia que llevo hoy en dia con una amiga llamada Constanza y su hermana se llama Valentina son gemelas.
Pasada las 9 de la noche tocaron a mi puerta y por la ventana vi que se trabaja de una chica. Entre-abri la puerta y apareciò una mujer sencilla, de aproximadamente 35 años. Bajita y algo gordita.
Me llamo Clara y tengo 40 años. Me casé hace dos años con Jorge que tiene 59. Jorge había estado casado antes, pero yo no, y ninguno de los dos hemos tenido hijos, ni antes ni ahora.
Bien todo empezo un dia final de escuela, como siempre nos habiamos ido a tomar toda la bolita, entre ellos mi mejor amiga. Ya cuando se habia oscurecido y algunos andabamos medio ebrios decidimos irnos a nuestras casas.
El corsé se adapta tan perfectamente a su anatomía, que le realza los pechos hasta casi dejar al descubierto sus pezones. Es consciente de que está enseñando sus firmes nalgas y eso le gusta.
Nada de lo que me sucedió fue inesperado, es más, estuve aguardándolo desde que por primera vez tuve sesión de terapia con ella. Si me preguntan que me llevó hasta su consultorio, podría decirles que solamente la necesidad de ver cosas de mi vida en forma más clara, sabiendo que sin la palabra de alguien neutral nunca lo lograría.
Quiero contarles una historia que me sucedió hace algunos días y que en realidad me dejó perpleja por lo insólito. Espero que sirva para que vuestro morbo sea exaltado. Te quería contar de mi primera experiencia con una mujer lesbiana. No se como quedará, pero trataré de ser lo mas clara posible.
Me llamo María, soy una mujer de veinticuatro años, morena, tengo mi trabajo y apenas sé cocinar. Mi vida era muy rutinaria, por supuesto sin caer en la mojigatería, hasta que descubrí a gozar con mi cuerpo.
La noche iniciaba, era la primera vez que salia de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas joven de todas; el plan era ir a bailar y ver qué podíamos levantar.