Era el partido de fin de liga, jugábamos el sporting de Coyoacán (mi equipo) contra el Real de Iztapalapa, las acciones estaban muy parejas, pero en una descolgada del Real nos metieron un gol estupendo. Fue entonces que le comente al Aníbal, ya saben quien es un negro grandote, que jugaba de medio, fuerte, con el pelo rizado largo, que le caía sobre los hombros, y el cual tenía un súper garrote, fenomenal, que si ganábamos le chuparía el garrote, por todo el fin de semana.
Hola soy Martín de Chile, tengo 17 años hace años que comencé a sentir una extrema atracción sexual hacia los machos sin embargo el único que aprobado mi culito es mi primo todas las vacaciones ya que el viene de la capital a pasar las vacaciones aquí a la novena región de la Araucanía.
Era un dia de abril, hace como 9 años, (para ese entonces tenia 16) y solia ir a la casa de mis abuelos en el campo, mas o menos a 1 hora y media de la ciudad.
Como podras imaginar, el camino un poco largo hacia divagar mi mente...
Yo no me considero homosexual, de hecho tenia novia desde hacia 3 años cuando sucedió este hecho. Ya desde la adolescencia me había atraído un amigo mío y más concretamente su polla.
Era aún adolescente, dieciséis o diecisiete años, cuando el azar despertó mi sexualidad. Ya me masturbaba y había tenido juegos sexuales con otros chicos, pero nunca había sentido deseo sexual por alguien. Simplemente se me empinaba, me la tocaba y me corría.
Tenía unos 18 años cuando conocí a una pareja de hermanos que acababan de cambiarse por el rumbo, nos hicimos muy cuates a pesar de que uno de ellos solo tenía 15 años, el otro era de mi edad.