Todo comenzó en la Navidad de 1999, cuando yo tenía 15 años de edad y cursaba el último año de secundaria. Un día antes del 24 de diciembre, mi mamá nos llevó a mis dos hermanas y a mí a un conocido centro comercial de la Ciudad de México para un complicado recorrido cuyo objetivo era realizar una compra de regalos de última hora.
Esto me pasó hace unas semanas, cuando estaba en el vestuario cambiándome después del entrenamiento. De pronto, para mi sorpresa apareció por la puerta del vestuario. Era Susana.
Adiléinha era o apelido da pequena... Nos conhecemos na classe do colégio quando cursávamos o segundo-grau, eu como todo mortal adorava um filézinho como ela.
Era baixinha, peitinhos durinhos apontando pro céu, rostinho bonito, cabelo curto e liso, e umas entranhas, bundinha e bucetinha de dar vontade de partir aquela bonequinha em duas.