Justo cuando yo acababa de ascender en mi trabajo obteniendo buen sueldo, cuando por fin mi esposa estaba embarazada después de 20 años de intentarlo, cuando compramos una nueva casa y nuevo auto, arribó repentina y violentamente la recesión económica.
Era aún adolescente, dieciséis o diecisiete años, cuando el azar despertó mi sexualidad. Ya me masturbaba y había tenido juegos sexuales con otros chicos, pero nunca había sentido deseo sexual por alguien. Simplemente se me empinaba, me la tocaba y me corría.
En alguna época pensé que las grandes cosas de la vida podían sucederme sin que las provocara. Entonces era más joven (¿o menos viejo? ) e imaginaba que sería rico y famoso escribiendo para prestigiadas editoriales al tiempo que cultivaba el oficio de fotógrafo.
Mi nombre es Rafael y tengo veintidós años. La historia que les relato ocurrió el pasado verano. Había alquilado una habitación en una pensión para estudiantes a una señora muy amable de quien no voy a dar su verdadero nombre (por razones obvias), pero que llamaré Marta.
Varias veces leí en esta página relatos de distinta índole y nivel, pensando que en algún momento lo mío llegaría a ocupar un lugar. Hoy, se cumple esa situación.
El sábado fui al hiper para hacer la compra semanal y me avisaron que el pedido tardaría una hora en ser entregado porque había poca gente para la distribución en relación con la cantidad que debían llevar.
Aquel Domingo, mientras me dirigía a casa de mis padres, no podía imaginar ni remotamente lo que iba a suceder unas horas después, la aventura más excitante que he tenido a lo largo de mis treinta años, y la única que no he podido compartir con nadie, ni siquiera con quien me hizo gozar aquellos inolvidables momentos.
La noche iniciaba, era la primera vez que salia de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas joven de todas; el plan era ir a bailar y ver qué podíamos levantar.
"¡Neeena! Anda a ponerte unos pantalones, desvergonzada! ¿¡no ves que está aquí tu primo!? ¡Qué va a pensar de ti! ".
Paula, vestida solo con una camiseta que apenas le tapaba los dorados muslos y unas pequeñas braguitas de encaje, pareció no escuchar y continuó tratando de enhebrar el hilo en una aguja, con la lengua rozándole ligeramente el labio superior en un gesto de infantil concentración.
Yo había entrado en un prestigioso colegio de paga en el que las clases eran muy rigurosas. El ambiente era bueno, pero la verdad es que no solía pasar nada que se saliera de lo habitual. La presión de los profesores impedía que sucediera nada.
Era el partido de fin de liga, jugábamos el sporting de Coyoacán (mi equipo) contra el Real de Iztapalapa, las acciones estaban muy parejas, pero en una descolgada del Real nos metieron un gol estupendo. Fue entonces que le comente al Aníbal, ya saben quien es un negro grandote, que jugaba de medio, fuerte, con el pelo rizado largo, que le caía sobre los hombros, y el cual tenía un súper garrote, fenomenal, que si ganábamos le chuparía el garrote, por todo el fin de semana.
Nada de lo que me sucedió fue inesperado, es más, estuve aguardándolo desde que por primera vez tuve sesión de terapia con ella. Si me preguntan que me llevó hasta su consultorio, podría decirles que solamente la necesidad de ver cosas de mi vida en forma más clara, sabiendo que sin la palabra de alguien neutral nunca lo lograría.
Era un jueves por la mañana. Me senté delante del ordenador dispuesta a seguir escribiendo el libro que le habia prometido a mi editor hacía tres meses escasos. Debía tenerlo terminado dentro de otros tres meses, y mi ritmo, más o menos diario, hacía que el libro estuviera ya cerca del final.
El siguiente es un relato ficticio, inspirado en una persona real, lo que de ninguna manera quiere decir que esto haya ocurrido. Es mas, esto no ocurrió jamas, salvo en la imaginación del autor del relato, y debe ser entendido como una situación ficticia.
Llevo cuatro años de conocidos con Marina, cuatro años de los cuales a pesar de encontrar con ella todos los placeres habidos y por haber, le he sido infiel varias veces, pero esta en especial sucedió con su hermana gemela, mi cuñadita.
El siguiente es un relato ficticio, inspirado en una persona real, lo que de ninguna manera quiere decir que esto haya ocurrido. Es mas, esto no ocurrió jamas, salvo en la imaginación del autor del relato, y debe ser entendido como una situación ficticia.
Yo me imagino que estamos sentados uno frente al otro hablando amigablemente, envueltos en una leve penumbra, aunque podemos vernos perfectamente, acompañados por una suave música que nos envuelve y acompaña.
El siguiente es un relato ficticio, inspirado en una persona real, lo que de ninguna manera quiere decir que esto haya ocurrido. Es mas, esto no ocurrió jamas, salvo en la imaginación del autor del relato, y debe ser entendido como una situación ficticia.
Esto que les voy a contar, sucedio hace algunos años cuando yo estaba en la Universidad entonces tenia 21 años ahora tengo 28, en lo personal me concidero bonita mido 1. 67 m. bonitas piernas, caderas anchas ( mi orgullo) y un par de pechos que a la vista se ven duros y redondos (talla 36 b) rematados por una par de coronitas rosadas en general estoy llenita de todos lados, soy de huesos gruesos pero nunca he estado gordita por que siempre me gusto el deporte.
Atiendo la petición de un gran amigo del Norte de México, me confía su anécdota en el paraíso que para él representa el baño de vapor. A ti, con todo el afecto y la admiración que me mereces Manuel.
Yo ya estaba de site meses de embarazo, pero igual Hugo se empeñó en invitar a dos amigos suyos del club que estaban solteros. A mi, la verdad no me hacía mucha gracia, pero como la casa es suya, tenía que aceptarlo.
Hola, me llamo(me llamaba mas bien) Carlos, y les voy a contar mi historia, que fui anotando en mi diario, porque pense que seria interesante poder revisar dentro de un tiempo estas cosas increíbles que me pasaron y que ahora comparto con ustedes.
Me llamo María, soy una mujer de veinticuatro años, morena, tengo mi trabajo y apenas sé cocinar. Mi vida era muy rutinaria, por supuesto sin caer en la mojigatería, hasta que descubrí a gozar con mi cuerpo.
Estábamos todos expectantes, había sido un largo día, ayer en la tarde se supo del fallecimiento del Amo Master, tenía ya una edad muy avanzada y era por todos conocido como el padre de nuestra cofradía, que cada vez era mas grande; también era por todos conocida la historia de Ming su esclava predilecta.
El siguiente es un relato ficticio, inspirado en una persona real, lo que de ninguna manera quiere decir que esto haya ocurrido. Es mas, esto no ocurrió jamas, salvo en la imaginación del autor del relato, y debe ser entendido como una situación ficticia.
Estaba muy cansada, el concierto habia sido muy duro y el público tenia una energía especial, parecía que no se cansasen nunca. Lucia también se había contagiado de ese éxtasis y esa noche había tocado el bajo como pocas veces la había oído.
Me case con Daniel hace 17 años. El era empleado bancario y yo durante mucho tiempo trabaje en el once en una tienda de telas de un judío. Con mi marido todo venia de maravillas. Cogíamos dos o tres veces por semana, a veces cuatro. El era un hombre el cual siempre le gustaba hacerlo de las formas más clásicas.
Yo le voy relatar a continuación cuatros diferente historia con olores a feminidad, que han hechos unas de la experiencia olfativa más excitante, que los amante del fetichismo que lo disfruten.
Superman se encontraba surcando los aires. Su roja capa ondeaba, agitada por el aire que cruzaba sin resistencia alguna. Ingravida. Hasta que su profunda mirada, diviso un hermoso ser sin comparación a cualquier otro en este planeta.
Ramsés era el típico galán de la secundaria, era un tipo asediado por las muchachas, tanto las compañeras como las mayores de otros grados.
Estaba en proceso de convertirse en un atractivo hombre que resultaría la delicia de las mujeres y por qué no decirlo de muchos hombres. Entre ellos yo, que lo imaginaba desnudo y provocando.
Aún no lo podía creer, tenía el teléfono de Flavia Miller en mi agenda... y aún no me animaba a llamarla. Tenía miedo de que fuera mentira, de que tanta ilusión que yo me hacía terminara desvaneciéndose en la nada. Tantas fantasías, tanta lujuria dispuesta a estallar junto a su cuerpo, y aún existía la posibilidad de que todo fuera un engaño.
Hola. No fue fácil decidirme a relatar esta reciente experiencia, contándola con todos sus detalles, ya que siempre he sido reservado en materia sexual.
Pero me animé pensando que me haría bien compartirla, aunque sea por este medio.
El siguiente es un relato ficticio, inspirado en una persona real, lo que de ninguna manera quiere decir que esto haya ocurrido. Es mas, esto no ocurrió jamas, salvo en la imaginación del autor del relato, y debe ser entendido como una situación ficticia.
Hola, les traigo otra experiencia, ahora les hablare de Berta, la señora que le ayudaba en las labores a mi abuela materna, y digo ayudaba porque ya tiene tiempo que no trabaja con ella, Berta es de esas mujeres de la sierra de Puebla en México, que son de rasgos fuertes, morenas y delgadas,...
Comenzaban mis vacaciones y no podia esperar ese agradable sentir de no tener responsabilidades. Me levante temprano y prepare los autos para nuestras vacaciones.
Con nosotros (mi mujer e hijo), iban mis cuñadas, mi hermana y una amiga de ella.
Hoy soy Ana María y tengo 23 años. Desde de mis 13 tome hormonas con el objetivo de convertirme en mujer. A los 20 me operaron y hoy nadie dudaría que he logrado convincentemente mi objetivo. Sin embargo, no ha sido fácil.
Era una de esas bodas a las que tenías que ir más por compromiso que por gusto. Como ocurre siempre en las bodas, te encuentras con gente que hace años no ves o a gente que ni te imaginas encontrarte, y una de estas personas era Martha.
Hola mi nombre es Alicia actualmente tengo 19 años y les quiero relatar mi despertar sexual en mi adolescencia
Cuando yo tenia 13 años nos tuvimos que mudar mis padres a la provincia en una casona un poco vieja y descuidada mi madre es maestra de psicología tiene 32 años esta perfectamente bien conservada pues realiza ejercicio y por que teme que algún día mi padre deje de desearla como mujer.
Mi nombre es Roberto, tengo 36 años y desde hace aproximadamente un año comence a tomar clases de gimnasia con una profesora particular, a quien conozco desde la infancia. Su nombre es Cristina, tiene 32 años, rubia, su cabello es largo hasta la cintura, mide aprox. 1, 65, un rostro muy bello y unos labios muy sensuales, y si bien no es exhuberante tiene unas hermosas tetas que cualquiera quisiera besar y sobar durante buen tiempo, un lindo culito paradito y unas piernas bien torneadas, producto de la gimnasia, en una palabra muy apetecible.
Mi nombre es Marcelo, tengo 36 años y esto que voy a contarles ocurrió hace alrededor de un año, en mi casa, una noche de verano.
Su nombre es Rosa, está casada con Hugo (39), tiene 38 años, dos críos, y dos fabulosas tetas que siempre fueron de mi admiración, un culo bien parado y duro, en una palabra un hermoso cuerpo a pesar de los críos.
El corsé se adapta tan perfectamente a su anatomía, que le realza los pechos hasta casi dejar al descubierto sus pezones. Es consciente de que está enseñando sus firmes nalgas y eso le gusta.
Sonó el teléfono, era la persona que menos esperaba y mas ilusión me produjo, era AmaSara, una ama que había conocido hacia tiempo y que me ofrecí a ser su esclavo pero nunca obtuve respuesta hasta este mismo día, Fue muy breve me dio una dirección y una hora y no dude en ningún momento en presentarme a esa cita.
Hola,
Soy un chico de treinta años. Mido 1. 80 y me gusta mucho hacer deporte.
Como cada día fui a comer a los restaurantes que están en la zona de la playa. Esta vez me toco ir a mí solo porque a la hora de comer todo el mundo se había ido.
Yo no me considero homosexual, de hecho tenia novia desde hacia 3 años cuando sucedió este hecho. Ya desde la adolescencia me había atraído un amigo mío y más concretamente su polla.